• Bolivianos en Paraguay rezan para que mejoren sus ventas

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    ASUNCIÓN (AP) - Inmigrantes bolivianos en la capital paraguaya oraron el domingo a la Virgen de Urkupiña para que les ayude a mejorar sus ventas en medio de un panorama económico desalentador, y también apelaron a la protección de la Madre Tierra.

    "En los últimos meses bajaron las ventas de las tiendas de ropa de mis compatriotas, tal vez debido a la incipiente recesión o estancamiento de la economía paraguaya", dijo Carlos Tapia, líder del Centro de Residentes Paceños en Asunción, a The Associated Press.

    En un informe, el Banco Central paraguayo indicó que se prevé que este año el producto interno bruto crezca 1,9% en lugar de 3%.

    En Paraguay viven unos 2.000 bolivianos que se dedican, en su mayor parte, al comercio en las zonas populares de la capital.

    Devotos de la Virgen de Urkupiña acudieron a misa en la parroquia San Miguel Arcángel, donde la mayoría oró para que mejoren sus ventas. Posteriormente desfilaron por las calles del barrio Vista Alegre y almorzaron en un local de actividades sociales.

    En su homilía, el sacerdote Dirceu De Rocco alentó a los bolivianos a mantenerse unidos, fortalecer su fe y trabajar honestamente.

    "Esta es una colectividad muy trabajadora. Como soy integrante de la capellanía para inmigrantes celebré la misa sintiendo el espíritu cristiano", dijo el cura a la AP.

    La fiesta en honor a la Virgen de Urkupiña se celebra en Bolivia cada 15 de agosto, indicó De Rocco, pero esa "fecha en Paraguay es feriado porque se recuerda el aniversario de la fundación de Asunción en 1537. Entonces la comunidad cambió la fecha para expresar su devoción".

    La Virgen de Urkupiña se venera en la ciudad de Quillacollo, capital provincial ubicada a 13 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.

    Juan de la Cruz Quispe, de 59 años, un vendedor oriundo de la ciudad boliviana de Cochabamba, explicó a la AP que "hoy antes de sentarnos a la mesa, los varones derramamos unas gotas de licor, que compartíamos como aperitivo, en el suelo para que la Pachamama (la Madre Tierra) nos proteja de los problemas. Para nosotros la Madre Tierra es fundamental para la vida porque en ella cultivamos los alimentos como el trigo, hortalizas y frutas".

    Eustaquia Torres, de 60 años y nacida en La Paz, tenía el menú listo para cuando sus compatriotas regresaran de la celebración religiosa.

    "La comida Fricasé es la más popular: consiste en un caldo de carne de cerdo, maíz, papa andina de tamaño pequeño conocida como chuño, ajo, orégano y ají", dijo la cocinera.

    Como segundo plato preparó "pique de machos", una comida picante “sólo para los más fuertes”, porque a la carne de cerdo o vacuna se le agrega chuño y mucho ají.

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