• G7 promete fondos para combatir incendios en Amazonía

    By: Por LUIS ANDRÉS HENAO y CHRISTOPHER TORCHIA, Associated Press

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    PORTO VELHO, Brasil (AP) - Las naciones que integran el Grupo de los Siete prometieron el lunes destinar decenas de millones de dólares para ayudar a los países de la cuenca amazónica combatir los incendios en el bosque tropical, incluso después de que el presidente brasileño Jair Bolsonaro los acusó de tratar a la región como una “colonia”.

    El compromiso por parte de los países acaudalados incluye 20 millones de dólares por parte del G7, así como 12 millones de dólares del gobierno británico y 11 millones de dólares de Canadá. Ottawa también ha ofrecido enviar aviones cisterna a Brasil.

    Otros grupos contribuyen con apoyo a una región cuyos bosques tropicales son una de las principales zonas de absorción de dióxido de carbono de la atmósfera. Earth Alliance, una nueva fundación medioambiental respaldada por el actor Leonardo DeCaprio, se comprometió a enviar 5 millones de dólares en ayuda, señalando que la Amazonia es una de las “mejores defensas” en contra del cambio climático.

    Los fondos son percibidos como un respaldo crítico, pero una cantidad relativamente pequeña para atacar una crisis ambiental de tal magnitud que amenaza a lo que el presidente francés Emmanuel Macron llamó “los pulmones del planeta”.

    Por ejemplo, se han pagado más de 1.000 millones de dólares en la última década a un fondo para ayudar a la Amazonia. Y los principales donantes, Alemania y Noruega, recientemente redujeron sus donativos a proyectos de reforestación con el argumento de que el gobierno de Bolsonaro no está comprometido a acabar con la deforestación.

    Se desconoce de momento la manera exacta en que se gestionarán los nuevos fondos. La burocracia suele ser lenta y reducir las cantidades que llegan al destino final de los programas. El ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo Salles, dijo que la ayuda es bienvenida y que el país debe decidir cómo se utilizan los recursos.

    Se requerirán de más fondos globales y voluntad política en Brasil una vez que los incendios sean extinguidos, dijo John Robinson, funcionario de conservación en jefe en Wildlife Conservation Society.

    Brasil necesita “leyes y regulaciones que establezcan límites claros que prohíban a los terratenientes - especialmente a aquellos a gran escala - quemar bosques y convertirlos en tierras para la agricultura y ganadería, respaldadas con incentivos e inversión en alternativas”, declaró Robinson.

    Los compromisos internacionales surgieron pese a las tensiones entre los países europeos y el presidente brasileño, quien insinuó que las naciones de Occidente querían explotar los recursos naturales de Brasil.

    “Miren, ¿alguien ayuda a alguien sin esperar algo a cambio? ¿Qué han querido ahí desde hace tiempo?”, comentó a los periodistas afuera del palacio presidencial.

    Bolsonaro ha insultado a adversarios y aliados políticos, ha ofendido a mujeres, negros y homosexuales, e incluso ha alabado a la dictadura del país que transcurrió de 1964 a 1985. Pero nada de eso ha causado tanto enojo a nivel nacional e internacional como su respuesta a los incendios que devoran la región de la Amazonía.

    El mandatario brasileño dijo que está comprometido con proteger la Amazonia y procesará a cualquier persona involucrada en incendios ilegales, muchos de los cuales parecen haberse iniciado en zonas ya deforestadas para despejar el terreno para labores agrícolas.

    Pero inicialmente había cuestionado si los grupos de activistas habían provocado los incendios con el fin de dañar la credibilidad de su gobierno. Bolsonaro ha pedido menos regulaciones ambientales para el bosque tropical más grande del mundo para estimular el desarrollo.

    “Creemos que hay muchas compañías mineras y compañías madereras y granjeros que piensan que el presidente los respalda”, dijo Raoni Metuktire, un jefe indígena brasileño y ambientalista que se presentó en la cumbre del G7 en Biarritz, Francia.

    En respuesta, los dirigentes europeos amenazaron con bloquear un importante acuerdo comercial con Brasil que beneficiaría a los mismos intereses agrícolas acusados de impulsar la deforestación.

    El impacto de los incendios y del humo ha repercutido en la vida de muchas personas en la cuenca del Amazonas. El aeropuerto de Porto Velho, capital del estado de Rondonia, estuvo cerrado por más de una hora el lunes por la mañana debido a la poca visibilidad. El domingo, un partido de fútbol de la segunda categoría de la liga nacional fue suspendido brevemente debido al humo en Rio Branco, capital el estado de Acre, mientras las llamas arrasaban con un campo afuera del estadio.

    En el estado de Pará, donde los incendios han devastado varias zonas, el residente Moacir Cordeiro dijo que le preocupaba el impacto en la naturaleza y en su salud. Mientras hablaba, salían columnas de humo de árboles cercanos.

    “No creo que seamos las personas suficientes para extinguir los incendios”, comentó Cordeiro, quien vive en la región de Alvorada da Amazonia. Añadió que tenía dificultades para respirar durante la noche a causa del humo.

    Otro hombre, Antonio de Jesús, también estaba preocupado.

    “La naturaleza no debería ser aniquilada de esa forma”, señaló.

    Macron dijo que la Amazonia, aunque brasileña en su mayoría, es un asunto de importancia mundial y su mensaje a Bolsonaro es: “No podemos permitirle destrozarlo todo”.

    Se debe respetar la soberanía de Brasil, señaló Macron, pero el mundo puede ayudar a Brasil a reforestar e impulsar su economía “mientras se respeta el equilibrio natural”.

    Alrededor del 60% de la Amazonia se ubica en territorio brasileño. La enorme región también abarca partes de Bolivia, Colombia, Venezuela, Ecuador, la Guyana Francesa, Guyana, Perú y Surinam.

    En declaraciones a la televisión francesa después de albergar la cumbre del G7, Macron reconoció que Europa, al importar soya brasileña, comparte la culpa de aumentar la presión agrícola sobre los bosques tropicales.

    Añadió que la dependencia que tiene el continente en las proteínas importadas para alimentación animal, como la soya, es “una muy mala elección” y quiere que Europa desarrolle fuentes alternativas de proteína.

    Bolsonaro ha acusado a Macron de tratar a la región “como si fuera una colonia”.

    El mandatario brasileño ha anunciado que enviará 44.000 soldados para ayudar a apagar las llamas, y aviones militares comenzaron a arrojar agua sobre los incendios en el estado amazónico de Rondonia.

    La maniobra fue bien recibida por muchos de sus críticos, pero algunos dijeron que no es suficiente y que se produjo demasiado tarde.

    Luego de violar los acuerdos ambientales, Brasil ha quedado desprestigiado y es “incapaz de ejercer cualquier tipo de liderazgo en el escenario internacional”, afirmó Mauricio Santoro, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Estatal de Río de Janeiro.

    Los críticos dijeron que la gran cantidad de incendios que se han registrado este año han sido avivados por el estímulo que Bolsonaro ha dado a los agricultores, madereros y ganaderos para acelerar las labores para desmontar los bosques. Aunque ahora ha prometido proteger la zona, sus detractores señalaron que lo hizo únicamente por miedo a una crisis diplomática y a pérdidas económicas.

    Los incendios son frecuentes durante la temporada de sequía brasileña, pero los números aumentaron este año. El Instituto Nacional de Investigación Espacial del país, que monitorea la deforestación, ha registrado más de 77.000 incendios forestales en Brasil en lo que va del año, una cifra récord desde que el instituto comenzó a llevar la cuenta en 2013. Dicha cantidad representa un aumento del 85% respecto al año pasado, y aproximadamente la mitad de los incendios se han registrado en la Amazonia, y más de la mitad de éstos se han presentado en el último mes.

    “El aumento de la deforestación puede alterar por completo los patrones de lluvia por región y arrasar con la agricultura, incluso en Sudamérica”, dijo Rómulo Batista, miembro de la Campaña Amazonía de Greenpeace Brasil.

    La agencia de la policía federal de Brasil anunció el domingo que investigaría los reportes de que los agricultores del estado de Pará habían convocado a un “día de fuego” el 10 de agosto para provocar incendios. Medios locales reportaron que un grupo organizó la acción en la aplicación de mensajería WhatsApp para mostrar su apoyo a las gestiones de Bolsonaro para reducir las regulaciones ambientales.

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    Torchia reportó desde Río de Janeiro. Los periodistas de The Associated Press Anna Kaiser en Río de Janeiro, Leo Correa en Alvorada da Amazonia, Brasil, Frances D'Emilio en Roma, John Leicester en París, Sylvie Corbet y Lori Hinnant en Biarritz, Francia, y Geir Moulson en Berlín contribuyeron a este despacho.

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