• Nicaragua: acusan opositores por transporte ilegal de armas

    By: Por GABRIELA SELSER, Associated Press

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    MANAGUA (AP) - La Fiscalía nicaragüense acusó penalmente el lunes a 16 opositores por supuesto transporte ilegal de armas y entre ellos figuran 13 dirigentes sociales detenidos hace cuatro días cuando intentaban llevarle agua a madres de “presos políticos” en huelga de hambre en una iglesia de Masaya, al oriente de la capital.

    María Oviedo, defensora de los acusados, dijo que el Ministerio Público acusó al grupo por el delito de “transporte ilegal de armas de fuego”, con base en una declaración de la Policía que en la jornada aseguró haberles requisado tres revólveres, una escopeta y artefactos explosivos. 

      La víspera, la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó su “preocupación y condena” por la reciente represión y detenciones.

    Temprano la Policía presentó por primera vez a los 16 detenidos ante medios de prensa del gobierno. Todos estaban esposados y custodiados por policías con pasamontañas, vestían uniformes de presos y no se les permitió hablar, según videos difundidos.

    En un comunicado la policía detalló que el lote decomisado incluye 12 explosivos caseros conocidos como “bombas molotov”, una escopeta con 16 municiones calibre 12 con serie borrada, tres revólveres calibre 38 con 18 municiones, cuatro armas de fuego artesanales calibre 12 y cuatro vehículos donde se encontró el armamento.

    Agregó que las personas arrestadas “tenían planificado continuar realizando actos terroristas en Managua, León, Chinandega y Masaya, contra edificios de unidades policiales, alcaldías municipales y monumentos a héroes y mártires” sandinistas.

    La pena mínima para el delito de traslado de armas es de cinco años de cárcel y no admite medidas cautelares, ni arresto domiciliario, según las normas nicaragüenses.

    El líder de la Alianza Cívica, Juan Sebastián Chamorro, condenó la captura y procesamiento de los detenidos y dijo que el gobierno “inventa delitos y siembra evidencias” para inculpar a la oposición. Una sobrina de Chamorro --la joven Margarita Hurtado-- está entre los acusados.

    El grupo fue capturado el jueves en la ciudad de Masaya, cuando intentaron entregar agua a 11 mujeres en huelga de hambre en la iglesia San Miguel de esa ciudad, que permanece desde ese día rodeada por patrullas y efectivos policiales. La acción la decidieron al conocer que el gobierno había suspendido el suministro de agua y energía eléctrica en la parroquia.

    Las mujeres son madres, esposas y hermanas de opositores presos que buscan así presionar por su excarcelación.

    Entre los 13 miembros de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco arrestados se encuentra la líder estudiantil belga-nicaragüense Amaya Coppens, quien estuvo presa un año por participar en protestas contra el gobierno de Daniel Ortega en 2018.

      Mientras tanto, el lunes otros siete familiares de “presos políticos” iniciaron una huelga de hambre en la catedral de Managua, informó el médico José L. Borge, quien fue despedido del Ministerio de Salud en 2018 por ayudar a estudiantes heridos en las protestas.

    Pese a que la policía mantiene cercada la catedral de Managua, a mitad de la tarde, unos 40 simpatizantes del gobierno irrumpieron en el templo gritando consignas y portando cartulinas en las que se leía "no jueguen con la paz" y "queremos vivir en paz".

    El grupo entró acompañado por periodistas de medios oficiales y liderado por el activista Tomás Valdez, un dirigente de comunidades cristianas de base vinculadas al partido sandinista.

    Valdez fustigó a quienes "utilizan la catedral para actos vandálicos y terroristas", en clara alusión a las madres de los reos en huelga de hambre. "Queremos que estos templos sean sitios de oración y de paz, y no de odio y de destrucción de nuestro pueblo", afirmó.

    El gobierno no ha formulado comentarios sobre la acusación penal contra los opositores detenidos, ni sobre las huelgas de hambre, pero en sus habituales declaraciones del mediodía la vicepresidenta Rosario Murillo, esposa de Ortega, advirtió que "con la paz no se juega".

    "Estamos consolidando una cultura de dignidad, respeto, no violencia, solidaridad. reconciliación y paz (...) no tenemos derecho de tocar a Dios con las manos sucias", dijo Murillo sin referirse a los últimos sucesos políticos en el país.

    Mientras los principales líderes de la Unidad Nacional, Azul y Blanco (UNAB) condenaron en una rueda de prensa la detención de sus activistas y llamaron a la población a "organizarse urgentemente en todos los barrios en comités azul y blanco (colores de la bandera nacional y emblema de la oposición) para adoptar medidas de resistencia cívica no violenta", en apoyo a los familiares de prisioneros que están en huelga de hambre.

    Según la oposición, más de 138 manifestantes continúan presos, pese a que este año fueron liberados unos 700 al amparo de una ley de amnistía aprobada a instancias de Ortega.

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