CHARLOTTE, Carolina del Norte — Se llama la Casa de los Ángeles Azules y, para Mariame Boujlil, directora de esta casa hogar ubicada en Charlotte, los ángeles azules son los niños y niñas con autismo.
El objetivo de esta casa hogar, que Mariame espera inaugurar muy pronto, es albergar a cerca de seis jóvenes adultos con autismo para ayudarles a ser más independientes y productivos. La vivienda cuenta con seis habitaciones, baños, una sala para eventos y actividades y una cocina donde Mariame, junto con su hijo que tiene autismo, elaboran galletas naturales para mascotas.
El dinero que recaudan con la venta de las galletas lo donan a la casa hogar. “El autismo no se cura”, nos dice Mairame, destacando que no se trata de ser negativos, sino realistas. Dice que lo que deben hacer las familias que estén pasando por esta situación es planificar bien lo que van a hacer, asegura la directora.
Esta es la primera casa hogar para niños con autismo que ha creado esta residente de Charlotte, su sueño es llevar a cabo una villa – una comunidad más amplia para atender a más jóvenes.
[TE PUEDE INTERESAR]